
Si llaman a Extremadura “la gran desconocida”, la comarca de La vera es “el tesoro desconocido de la gran desconocida”.
Si miras un mapa natural de España, distinguirás, al oeste de Madrid, una mancha verde; es La Vera.
Cuando entres en la comarca, tras atravesar un mar de dehesas y seducida por la Sierra de Gredos, no te creerás lo verde que es todo y la cantidad de agua que brota de la montaña. Las carreteras, la principal y las escondidas, te invitarán a sacar la mano por la ventanilla y decir “me gusta conducir”.
Pararás para escuchar el silencio.
Aquí los termómetros procrastinan, porque tienen poco trabajo, y en verano, a eso de la medianoche, cae la “marea” de la sierra, una suave brisa que alarga las veladas “sine die”.
Al entrar en la gasolinera o en un bar, sentirás que aquí la gente sonríe más; y, para nada, es la España vaciada, La Vera está viva.
Esta vida se ha adaptado a la naturaleza que nos alberga: pasear, admirar, oler, tocar, sentir y miles de vivos verbos más relatan nuestro día a día; por algo eligió esta tierra Carlos V para culminar su vida, y por algo hay tantos “neo-rurales” como yo.
Y otros vienen a descubrirla, aunque en realidad acaban descubriéndose. Hay quien lo llama turismo, pero no lo es, porque aquí no llegan los turistas con sus instagramos, masivos y trepidantes; aquí se vive, con nosotros, sin prisas, bienvenidos.
Pozas y gargantas para bañarse en agua pura, bosques para abrazar, águilas y milanos para admirar, corzos para creer en las hadas, castaños para meditar y un inmenso valle para sentarse y descubrir que no tienes límites.


El famoso pimentón que aquí es diferente, migas, ibéricos, revolconas, ricos y sencillos vinos, quesos de cabra, higos, aceite de oliva y todo de pueblo, porque aquí sólo hay pueblos.
Arquitectura verata en las calles y plazas, y campos de tabaco y pimientos, con sus secaderos como ejemplo de convivencia con la tierra.
Historia pre-iberica, romana e imperial que nos dejaron sus vestigios.
Emocionantes bailes, músicas y tradiciones reflejadas en los brillantes y orgullosos ojos de mayores y jóvenes. Y una extensa agenda de arte de nuestro tiempo presentado en coquetos escenarios y festivales.
Lo mejor de la naturaleza amándose con lo mejor de la humanidad.
Esto es vivir La Vera.

Itinerario por carretera desde Madrid a Valverde de la Vera
- Punto de partida desde cualquier ubicación en Madrid.
- A-5 Autovía del Suroeste: desde Madrid, toma la A-5 en dirección a Badajoz/Portugal.
- E-90/A-5: continúa por la E-90/A-5.
- Salida 123: toma la salida 123 hacia la EX-A1, dirección Navalmoral de la Mata.
- EX-A1: Sigue por la EX-A1 hasta la salida 21.
- EX-203: En la salida 21, incorpórate a la EX-203 en dirección a Jaraíz de la Vera/Jarandilla de la Vera.
- EX-204: Continúa por la EX-203, y en Jaraíz de la Vera, cambia a la EX-204.
- Valverde de la Vera: seguir indaciones hasta el Paraje Los Canchales.


